Palabras: Nombre, por Dardo Scavino

En “La busca de Averroes” Borges imaginaba la perplejidad de un musulmán cordobés del siglo XII que glosaba la Poética de Aristóteles sin entender el significado de los vocablos tragedia y comedia. Y lo imaginaba a continuación cenando en casa de un alcoranista donde un mercader marroquí, Abulcásim Al-Asharí, les contaba un viaje a China. Albucásim había visitado allí una casa, constituida por un solo cuarto con balcones interiores, en el que unos individuos “tocaban el tambor y el laúd” y otros, enmascarados, “rezaban, cantaban y dialogaban”. Durante dos o tres de horas, les explicaba el viajero, estas gentes padecían prisiones, pero nadie veía la cárcel; cabalgaban, pero los caballos no existían; hacían la guerra, pero las espadas eran de caña; se morían y se ponían de pie más tarde. No estaban locos, sin embargo: en vez de contar una historia, estaban representándola. Averroes conocía los nombres tragedia y comedia, pero, por haber vivido siempre en un mundo sin teatro, ignoraba a qué aludían. Abulcásim conocía la cosa, pero ignoraba sus nombres. Averroes quería saber qué significaban esos nombres. Abulásim quería saber cómo se llamaba esa cosa. Aunque conversaran toda una noche, ninguno de los dos sospecharía que su interlocutor poseía la respuesta.

En varias oportunidades, Borges declaró que la literatura debía proceder como el viajero: describir las cosas, pero omitiendo sus nombres para dejarles a los lectores el placer de adivinarlos. Platón estimaba, en cambio, que el filósofo poseía los nombres, pero ignoraba su auténtica significación, como le sucedía a Averroes. A pesar de haberse inspirado en la Teodicea de Leibniz, El jardín de senderos que se bifurcan es un título poético porque describe la cosa, pero silencia su nombre –el tiempo–, para invitarnos a buscarlo. Aunque sea el título de una compilación de relatos de Raymond Carver, ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? es una pregunta filosófica, porque posee ese nombre –el amor–, pero nos alienta a buscar qué significa.

Dardo Scavino

Pau, EdM, marzo 2020