La agresividad que se anuncia, por Emilce Riquelme

El pasado jueves 29 de junio, el diario La Nación publicó en su tapa una fotografía tomada durante la represión a la manifestación que tuvo lugar un día antes en la avenida 9 de Julio. En la imagen se puede ver a un policía de infantería armado hasta los dientes arrastrando a un manifestante sobre el asfalto y a otro policía de espaldas que se acerca a ayudarlo. El hombre que es llevado a la rastra tiene el rostro perdido, parece entregado a la fuerza policial.

     Debajo de la foto el principal titular del diario anuncia que el gobierno modificó su política represiva y decidió, al inicio de las campañas electorales de medio término, desalojar un piquete «violento». Entre la imagen y el titular ya se anticipa el mensaje ambiguo: ¿la violencia policial responde a la violencia del piquete?

  El mensaje es más ambiguo cuando el lector avanza sobre la nota editorial que acompaña la noticia del desalojo. Carlos Pagni escribe su análisis bajo el siguiente título: «La agresividad que se viene». En su columna refiere a la violencia que estaría en ciernes por parte de los grupos piqueteros ligados al gobierno anterior; violencia que atribuye a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner. Incluso, al momento de justificar la represión, Pagni se permite una referencia culta, como el corte incluyó a Metrobus, «la herramienta sagrada del macrismo para llegar a los sectores populares», dice el periodista: «Se entiende, entonces, que la administración de la ciudad abandonara su posición hamletiana ante los cortes y desalojara la avenida». Si lo que esta noticia de ayer quería decir era que había habido un piquete violento, ¿por qué, entonces, eligieron la imagen de la policía llevando a la rastra a un hombre cuyas facciones no tienen nada de violencia? Así es la agresividad que se anuncia.

Emilce Riquelme

Buenos Aires, EdM, Julio 2017